Inconsciente, traumas y psicodrama

Inconsciente, traumas y psicodrama

Nuestros traumas no quedan registrados tal cuál fueron los hechos, sino que son «versiones» creadas por nuestra mente inconsciente y almacenadas en nuestra memoria, pendientes de resolución, por no tener la solución en el momento en que ocurrieron.

Con las técnicas de psicodrama se recrean las situaciones traumáticas hasta su transformación en recuerdos aceptados. La representación, tanto de los recuerdos traumáticos, como de los deseos no cumplidos, nos permite recuperar la energía bloqueada en esos «planes pendientes».

Psicodrama…acción!!!

Hemos creado un mundo de entretenimiento donde somos meros espectadores de la vida de otros, a través de espectáculos, videojuegos, televisión, redes sociales, Internet… Queremos vivir experiencias sin atrevernos a fracasar, sufrir o sentir dolor, sin darnos cuenta que vivir es eso precisamente…utilizar todos los sentidos, experimentar, vivenciar.  ¿Cómo aprendemos? Un niño aprende a base de repetir, insistir y probar.  Lo que ocurre es que pronto madres, padres y profesores les enseñamos el concepto de fracaso, haciéndole creer que existe sólo una respuesta correcta; imaginaros la congoja que produce saber que si te dejas llevar, tienes el 99,9% de posibilidades de fallar, por tanto la mejor forma de evitar el fracaso y la critica es, NO HACER NADA!! Psicodrama es un método de aprendizaje que permite probar, repetir y equivocarte las veces que necesites antes de arriesgarte en la vida real; ofrece a la persona un espacio donde ser protagonista y encontrar su forma de resolver conflictos, fortaleciendo así su confianza y autoestima. Combina la expresión verbal y la corporal; permitiendo liberar tensiones y emociones, así como recrear situaciones para su comprensión. Realmente nos sentimos plenos y comprendidos cuando coincide lo que pensamos, sentimos y hacemos....

¿Para qué sirve la psicología y la psicoterapia?

Aunque hablar de psicología es algo común,  no tenemos nada claro de que puede servirnos consultar nuestros malestares a una profesional de la psicología. Llega un momento en nuestra vida en el que sentimos la necesidad de profundizar en los motivos por los que vivimos, qué nos alegra la vida y qué nos la amarga. Acudir a un psicólogo es decidirse a explorar ese sótano abandonado donde hemos guardado todo lo que la vida ha puesto en nuestro camino. Los sótanos son lugares oscuros, llenos de baúles cerrados y muebles tapados con telas, mucho polvo y suciedad, con ventanas sucias y escondidas desde donde miramos al exterior esperando que las respuestas que necesitamos vengan a nosotros por arte de magia (aunque no creamos en la magia). Digamos que hacer psicoterapia es hacer una visita guiada a nuestro propio sótano, pues con la información pertinente  y  buena compañía no hay viaje que no deje huella y conocimiento. Así que si das tu permiso ¡¡ Abrimos puertas!! Primer paso: Hacer inventario de lo que allí hay. Siempre aparecen cosas que nos sorprenden y que nos hacen comprender misterios sin resolver. Segundo paso: Apertura de baúles y levantamiento de telas. En este paso aparecerán ante nuestros atónitos ojos obras maestras que jamás nadie nos enseñó, pero que aparecían en nuestros sueños. Tercer paso: Decidir con qué nos quedamos y de qué nos queremos desprender. Aprender a tirar a la basura lo que ya no sirve. Cuarto paso: Colocar a nuestro gusto lo que queremos conservar, así lo encontraremos rápidamente cuando lo necesitemos. Quinto paso: Abrir puertas y ventanas, si las hay. Para los...