Te quejas o solucionas?

Te quejas o solucionas?

Dime si te quejas o solucionas y te diré si te quiero en mi vida.
¿Cómo elegir las personas con quién compartir nuestro tiempo?
Si la queja y el resentimiento son el tema más recurrente en nuestro día a día estamos alejándonos de la solución de nuestros conflictos, y por tanto, de la oportunidad de superar los obstáculos que nos separan de la felicidad.

Hijos deseados, hijos atrapados

Los hijos no deseados viven con la melancolía de lo que pudo haber sido y no fue, ese amor cálido y respetuoso de nuestra madre y padre ideales que nuestro hijo/a ideal no ha tenido. Pero Los hijos deseados, también están traumatizados.  Ser muy querido es una de las cosas más terribles que nos pueden pasar ya que, si una madre quiere demasiado a sus hijos, no puede  dejar de ser madre para volver a ser mujer.  Si esto sucede, sus hijos no podrán escapar de sus redes de amor de madre, tan preocupada, ansiosa y atenta que no les permitirá equivocarse, gritar, ser malos, buscar su sitio, fracasar, caer y equivocarse una y otra vez. Una madre que quiere demasiado a su hijo, le transmitirá que ella ha nacido para servirle y preocuparse por él. Ese niño llegará a la terrible conclusión de que no sirve para nada, que no puede, que no sobreviviría sólo, ¡¡¡Que sería de él si su madre no estuviera ahí!!! Queridas mamas, sean felices y vean documentales de animales. Ellos están menos preocupados por ser buenos padres;  se dedican a enseñar a sus cachorros lo necesario para ser adulto. Se relajan mientras sus cachorros se pelean, para que aprendan a medir sus fuerzas; van dejándoles cada día un poco más solos, para que descubran de qué son capaces. Ellos viven y dejan vivir. Y cuando vosotras descubráis lo que eso significa, llegaréis a sentir la verdadera maternidad....

Construir futuro, requiere atreverse

No deberíamos dormirnos en los laureles, ya que el futuro lo construirán los más atrevidos; que desafortunadamente no suelen ser, ni los más preparados, ni los más cautos, ni los mejor intencionados. Medio planeta enferma de carencias y otro medio lo hace de excesos. La educación es la clave, pero no una educación articulada para hacer trabajadores, sino una educación que ayude a comprender el mundo, la vida y a uno mismo.

Padres e hijos. Madres e hijas. Pasado, presente y futuro.

¿Cómo influye nuestro pasado en nuestro futuro? El pasado es una herencia a la que no se puede renunciar, pero sí actualizar. Hoy no se les explica a los chicos y chicas cómo han vivido sus abuelos, bisabuelos, el dolor que han soportado pues no tenían acceso a las medicinas ni a los cuidados de hoy en día, el hambre que han pasado. Comer todos los días, dormir y no ser rechazados por su clan, era su prioridad y a lo que dedicaban la mayor parte de sus esfuerzos. La supervivencia y la búsqueda de seguridad. Tenemos que entender que esa información sigue en nuestros genes, en nuestros huesos y nos hace ser contradictorios, buscando obsesivamente algo que nos separa de otra necesidad más importante. Seguimos funcionando como si necesitáramos lo mismo que nuestros antepasados, cuando no es así. Antiguamente se aprendía el oficio de generación en generación, de padres y madres a hijas e hijos, y tenía sentido porque nuestras características son heredadas,   las habilidades se aprendían viendo al otro hacer, y el otro hacía con seguridad lo que llevaba haciendo durante años; eso permitía no sólo aprender un oficio, sino también adquirir la seguridad que una persona cercana te está transmitiendo. Hoy pedimos a nuestros hijos que hagan realidad nuestros sueños más ambiciosos y en ese camino que nosotros no hemos recorrido, les transmitimos nuestra inseguridad y nuestros miedos. Agradezcamos al que se atreve, al que se expone, al que expresa algo contrario a la opinión de la mayoría, al que rompe reglas, al que se equivoca. Enseñémosles a nuestros futuros gobernantes, jefes y ciudadanos a ser...