Actividades

Dedicarnos un tiempo a calmar nuestra mente y prestar atención a nuestro cuerpo, es el mejor regalo que podemos hacernos


Autocuidado: Adultos y adolescentes


Nuestra mente está siendo bombardeada constantemente por información que se acumula a la espera de ser utilizada. El estrés y la ansiedad son la manifestación de toda esa información dando vueltas, pidiendo a gritos un poco de atención y organización. Cuando la mente está agitada exige al cuerpo que siga su ritmo, esto nos agota, nos enferma y nos impide disfrutar realmente de lo que hacemos.

Nuestras sensaciones y emociones son el indicador natural de las necesidades de nuestro cuerpo.Cuando prestamos atención a una zona dolorida y respiramos en un estado de calma, ponemos la energía de la respiración a disposición de nuestro cuerpo. Inspirar y expirar repetidamente con la intención de sanar la zona donde enfocamos nuestra atención, va relajando la tensión transformándose en bienestar. El cuerpo posee formas naturales de regeneración y búsqueda de equilibrio.

Por ello el principal objetivo de esta actividad es aprender a detectar cuando nuestra mente está acelerada, tranquilizarla e ir incorporado este aprendizaje a nuestra vida diaria.

¿Qué haremos?

 

  • Cultivaremos el hábito de pararnos y calmar nuestra agitación.
  • Aprenderemos gradualmente a utilizar nuestra respiración y aliviar tensiones.
  • Practicaremos la forma de enfocar nuestra atención en el objetivo elegido.
  • Aumentaremos la consciencia de nuestro cuerpo, pensamientos y emociones.
  • Utilizaremos nuestra imaginación para desarrollar emociones y pensamientos positivos.

¿Cómo lo haremos?

 

Como cada persona es distinta, exploraremos diferentes formas para que cada uno encuentre la que mejor se le adapte, con calma…paciencia y cariño.


Autocuidado niños/as: Liberación de atención


 

«Antes de entrar dejen salir»

Es imposible que un niño o niña pueda enfocar su atención en algo que se le quiere enseñar, cuando su mente y su cuerpo están llenos de ideas y sensaciones a las que no se les permite dar salida.

Vivimos en una sociedad sobre estimulada, donde todo lo que quiere ser visto (para ser comprado o vendido) busca una forma, cada vez, más espectacular, invasiva y potente de llamar la atención. ¿Cómo lo hace? Creando imágenes en nuestra mente que alimentan unas fantasías de felicidad irreal e inalcanzable, a través de alegrías momentáneas y caducas. Este es el funcionamiento del mundo en que viven nuestros niños/as.

El objetivo de esta actividad es proporcionar a estudiantes con problemas de atención un espacio y un tiempo donde ser escuchados de forma empática, animarles a expresar sus ideas, permitirles liberar sus fantasías y ayudarles a procesar la información que hay en su cabeza.

 

«Una imagen vale por mil palabras».

(Dirigido especialmente para niñas/os a quienes cueste memorizar textos).

Los estudiantes de hoy piensan en imágenes. Cada palabra de un texto para ellos/as es una imagen, y memorizar tal cantidad de información se les hace agotador. Desarrollar una forma de aprendizaje a través de la creación de imágenes, proporciona al estudiante un desahogo de sus ideas y fantasías, a la vez que le permite condensar muchas palabras en una sola imagen.

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