La vida es música

Creo sinceramente que para tocar con pasión y disfrute un instrumento, tienes que llegar a sentir que estas unida a él, que forma parte de ti.  Y eso sólo se consigue siguiendo un proceso natural que lleva su tiempo…y su espacio… Primero tiene que existir una cierta atracción o elección mutua entre músico e instrumento, luego viene la decisión de formar un equipo; es a partir de aquí donde comienza la aventura de ir obteniendo permiso para su exploración y recorrido. Le sigue una fase de ensayo/error  que nos llevará al reconocimiento, la  localización de puntos de afinación, al deseo de unión,  a la compenetración total y al virtuosismo. A partir de ahí comenzaran los conciertos, la fluidez…y por fin…la facilidad y la sencillez de dejarse llevar el uno por el otro. En una sociedad donde se cree que la atracción tiene que hacerlo todo, donde la elección es un bucle…(puede haber otro instrumento más fácil, otro músico más experto) que nos lleva a estar saltando de instrumento a instrumento, de música a músico, quedándonos con una sensación de ser unos desastrosos músicos y unos inútiles instrumentos, cuando en realidad lo que nos ha faltado es la valentía para intentarlo…...