Hoy creo que los conflictos que tenemos con personas importantes, no son más que provocaciones de aislamiento en busca de reconexión con una misma, con nuestro núcleo más íntimo. Una reclamación de atención a tu interior, intensa y desesperada. Ya no sabe como decirte tu esencia que mires dentro, que sientas tu cuerpo que te habla.

Me he dado cuenta de mi carencia de referencia propia, siempre buscándola fuera, en otra persona o situación. Tenemos miedo a la soledad sin haberla experimentado…

La evitamos por todos los medios, y ya cansados y rendidos de tanta evitación…nos atrevemos a mirarla.

Guauuuu, vaya descubrimiento!!

El placer indescriptible de no tener nada más que atender que lo que llama tu atención, dentro y fuera de ti.

Nadie a quien escuchar que no sean tus pensamientos y voces, nadie a quien agradar más que a ti misma.

Escapamos de nuestra esencia igual que lo hacemos de la autoridad, de la policía, de los padres y madres, de los jefes. Porque nos recuerdan las responsabilidades, normas, reglas y demandas externas e internas que nos llevarían a la perfecta adaptación.

Nuestra esencia lo sabe todo sobre nosotros, y nuestro ego, que viene a divertirse y a ser importante, le cuesta escuchar sus obligaciones, huyendo de quien se las recuerde.

No nos engañemos, nuestro interior nos acompaña allá donde vayamos, sólo existe la ilusión de que podemos escapar de lo que nos toca, y esa ilusión se va acumulando…

Búscate como referencia, como brújula y nunca estarás perdida.

Es en la soledad donde va apareciendo todo lo que soñaste: esa historia de amor soñada, ese encuentro con la persona que te comprende, se fusiona contigo y la complementación es tal que sabes que te esperaba y que la esperabas, y el momento de la unión ha llegado.

Cuando esta fusión llega a experimentarse con calma, con sensación de plenitud y agradecimiento, la relación crece, y la confianza en que los momentos de separación son ilusorios es un hecho probado.

Igual que una mano o un pie sienten melancolía de reunirse con su gemelo, al ir abriéndose su consciencia y  se amplía su punto de vista, ya no cabe la ilusión; ya comprenden que forman parte de un mismo ser. Unidos todos sus miembros por los órganos internos vitales: cerebro, corazón, estómago, genitales…

Nos sentimos solos cuando no estamos tomándonos como referencia. Cuando paseamos «sin compañía» por un lugar y vas poniendo fuera de ti la mayor parte de tu atención y la que te diriges es comparadora, miedosa o crítica.

¿Eso es la soledad? La creencia de que si no tienes a una referencia externa que se mueva contigo, a tu ritmo y gusto estás sola.

Cuando todo tu ser, late, fluye, crea, regenera, se mueve, canta, ríe y vive sólo para ti.

 

Comparto mi deseo que este año nuevo traiga mucha soledad disfrutada.

I. F. G.

 

 

 

Share This